Los señalamientos de la ONU sobre la crisis de desapariciones en México sacudieron al gobierno federal, pero para Martín Arango, presidente del PAN en Querétaro, las respuestas oficiales suenan más a evasión que a solución. La realidad, advierte, no se puede negar: miles de familias la viven todos los días.

El dirigente panista puso el dedo en la llaga con la sentencia contra Hernán Bermúdez, exsecretario de Seguridad en Tabasco vinculado con el grupo criminal «La Barredora», que apareció justo tras la presión internacional. Para Arango, castigar a un funcionario sin investigar a quienes estaban al mando, en este caso Adán Augusto López como gobernador de Tabasco, no es justicia, es un distractor.

El PAN en Querétaro deja clara su postura: seguirá exigiendo que el gobierno federal asuma con seriedad una crisis que ya no puede ocultarse ante los ojos del mundo. «Las familias merecen verdad, justicia y un gobierno que no se esconda detrás de excusas», concluyó Arango.