En entrevista, la Dra. Esther Cetina García Directora del Centro Estatal de Salud Mental, mencionó que entre las principales problemáticas que se siguen viendo en el área de salud mental, son los problemas afectivos, señalando como número uno la depresión. «Es una enfermedad deteriorante, muy limitante que se presenta en cualquier edad, sobre todo en etapas productivas de la vida, hoy por hoy, la depresión ocupa el segundo lugar en días perdidos por incapacidad, y no se contempla dentro de los gastos que cubren las aseguradoras en el sector salud». Mencionó que en cuanto al suicidio es un programa muy complejo, porque en muchas ocasiones, es un conjunto de causas lo que lleva a la persona a quitarse la vida. Puntualizó que en todo el mundo ha incrementado el número de jóvenes que decide quitarse la vida, habiendo desde causas biológicas, como la genética, y sociales, en donde hay características de cierto grupo de personas que ya tienen el riesgo, teniendo que ver todo los factores del neurodesarrollo, de como un ser humano va desarrollándose a lo largo de su vida con el entorno en el que vive, pues lógicamente su sistema nervioso entra también en éste desarrollo.
Entre las causas está la violencia, la falta de oportunidades, la violencia física, emocional, psicológica y hasta sexual, que pudieran haber vivido en su desarrollo. Ya en la etapa de la juventud por naturaleza el adolescente es impulsivo, entonces al aumentar todos los factores de riesgo, se convierte en una bomba de tiempo. «Un gran número de personas que se suicidan, tienen una enfermedad mental que no se ha detectado, o para la que no se ha dado tratamiento, la depresión, la complicación más grave de un proceso depresivo, una enfermedad depresiva es el suicidio». Señaló que de acuerdo a las estadísticas internacionales, el 25% de los seres humanos en el mundo tiene una enfermedad depresiva, prevaleciendo entre un 15% y 17%, sobre todo en las mujeres, pues en el momento en que las mujeres comenzamos a tener ciclos hormonales, provoca que nos encontremos más vulnerables. A partir de la adolescencia, se tiene el doble de posibilidades de sufrir una depresión.
Así mismo, enfatizó que en cuanto a las enfermedades mentales, son las que más tiempo llevan para ser diagnosticadas y atendidas, pasando entre 5 y 10 años para ser diagnosticadas y atendidas. «La depresión forma parte de un grupo de enfermedades crónicas que pueden estar interrelacionadas».
POR SANDRA ALFARO.
FOTOGRAFÍA ADRIÁN MONROY.




