Las zanahorias fueron cultivadas por primera vez en la actual Afganistán hace miles de años como una pequeña raíz de color púrpura, blanco, amarillo o negro con aspecto leñoso y sabor amargo, que en nada se parece a la actual zanahoria. En el siglo XVII una cepa de zanahoria se desarrolló con altos niveles de betacarotenos, surgiendo la primera zanahoria naranja, poniéndose rápidamente de moda y descartando el cultivo de las otras zanahorias. Con el paso del tiempo, muchos estudios han evidenciado que incluir las zanahorias en la dieta tiene efectos anticancerígenos debido a su poder antioxidante en la reducción de los radicales libres en el organismo, por eso, es importante que una vez a la semana en nuestros alimentos, incluyamos el consumo de zanahorias, si bien, no es la cura total, al menos ayuda y contribuye en disminuir la presencia de dicha enfermedad.






