El Encargado de la Política Laboral del Gobierno Federal en Querétaro, Gerardo Vázquez Mellado Zolezzi, declaró que en Querétaro, existen clústeres en los sectores aeroespacial, de logística, automotriz, de tecnologías de la información, de la construcción y recientemente de biotecnología el cual está integrado por empresas de los sectores de alimentos y bebidas, químico, farmacéutico y médico. El crecimiento económico del estado ha sido muy significativo, ya que a través de los clusters se ha logrado impulsar la economía.

Los clúster son concentraciones de empresas e instituciones interconectadas en un campo particular para la competencia, pudiéndose observar en el mundo gran variedad de clústeres en industrias como la automotriz, tecnologías de la información, turismo, servicios de negocios, minería, petróleo y gas, productos agrícolas, transporte, productos manufactureros y logística, entre otros.

Un clúster industrial (o simplemente clúster) es un concepto nacido a principios de la década de los 90 como herramienta para el análisis de aquellos factores que permiten a una industria específica incorporar nuevos eslabones en su cadena productiva, los factores que determinan el uso de nuevas tecnologías en sus procesos, y los factores determinantes de la generación de actividades de aglomeración.

En México el origen de los clústeres se relaciona con la industria automotriz la cual representa un eje importante en las estrategias de modernización y globalización del país, de ahí que el desarrollo y consolidación de los centros industriales o clústeres signifique, en especial para este sector, una ventaja competitiva aprovechada para hacer frente a los competidores globales.

Sin lugar a dudas, fue con la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), en 1994, cuando el sector automotriz inició una segunda etapa de adaptación y configuración, sobre todo cuando los requerimientos de las empresas ensambladoras se vuelven más estrictos y llegan, mediante sumas importantes de inversión, nuevas tecnologías.

Como resultado de lo anterior, las firmas de autopartes desarrollan e implementan nuevos procesos de producción, como la manufactura esbelta o lean manufacturing, que se convierten en un requisito indispensable para competir. Junto con ello, las compañías demandaron mano de obra más calificada, propiciando una constante capacitación del personal.

Dichas prácticas dieron como resultado la especialización de proveedores, quienes debieron asumir la tarea de investigación e innovación de nuevos productos, lo que coadyuvó a incrementar los niveles de valor agregado y elevar la calidad de los insumos, todo bajo una perspectiva de mejora continua de procesos.

Estas prácticas no sólo permitieron a las empresas de autopartes satisfacer parte de la demanda interna, sino que incentivaron las exportaciones, principalmente a Estados Unidos (EU). Lo que siguió después fue el establecimiento en México de un mayor número de proveedores y empresas ancla que comenzaron a generar una mayor circulación de mercancías. Esta relación propició, en principio, el surgimiento de los clústeres los cuales hacen una función “pegamento” (estrechan vínculos), tienen uno o más voceros, gestionan desarrollos tecnológicos y buscan que los proveedores cumplan con estándares mundiales.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social seguirá siendo un facilitador del progreso, nuestro rol es incrementar la productividad y competitividad de las empresas mexicanas, para lograr un desarrollo económico sostenible, concluyó el Delegado Federal del Trabajo en Querétaro, Gerardo Vázquez Mellado Zolezzi.