La Secretaría de Salud informa que el día 7 de abril se conmemora el Día Mundial de la Salud, con el lema “Inocuidad de los alimentos”.

Por lo anterior, se recomienda: lavarse las manos con agua y jabón antes de preparar y consumir los alimentos, después de tocar alimentos crudos, después de ir al baño o de cambiar pañales.

Asimismo, usar agua purificada para beber y preparar alimentos, hervida o clorada; lavar y desinfectar frutas, verduras y utensilios de cocina; utilizar cuchillos diferentes para alimentos crudos y cocidos; lavar carnes y vísceras antes de su preparación; cocer o freír muy bien los alimentos, sobretodo pescados y mariscos; mantener los alimentos tapados y en refrigeración. Añadir al depósito de agua (tinacos) un cuarto de taza de cloro para desinfectar el agua; evitar estornudar, picarse la nariz, toser o escupir frente a los alimentos.

En caso de no contar con sanitarios o letrinas, se debe encalar el excremento o enterrarlo; la basura que se vaya almacenando debe estar tapada y retirada para su recolección en forma periódica para evitar fauna nociva, si ésta ya existe, es necesario controlarla.

Al consumir en lugares públicos: revisar que los establecimientos mantengan limpias las instalaciones donde se preparan los alimentos, los utensilios y los trapos para limpieza; las personas que cocinan deben traer vestimenta limpia, cubrepelo, cubrebocas, uñas cortas, sin anillos, ni pulseras u otros objetos en las manos.

Los baños deben estar limpios, tener agua corriente, contar con jabón (de preferencia líquido), papel sanitario, toallas desechables, depósito de basura con bolsa de plástico; y la basura que se almacene debe estar tapada y la recolección debe ser periódica.

Verificar que los alimentos que se vayan a consumir se encuentren debidamente etiquetados; de preferencia consumirlos recién preparados; al recalentar alimentos que ya están preparados, hacerlo hasta su ebullición. No comprar alimentos que huelan, se vean descompuestos o con fecha de caducidad vencida.

En cuanto a los productos del mar, al momento de comprarlos se debe revisar que se encuentren en refrigeración o congelados; que el pescado se haya mantenido en camas de hielo, sin rastros de sangre, vísceras, tierra o cualquier materia extraña que pueda contaminarlos y no deben presentar olores desagradables, los ojos y la piel tienen que se brillantes, las escamas no se deben desprendan con facilidad y tienen que estar conservados en refrigeración a una temperatura de 4º Centígrados. Al comprar moluscos, escoger aquellos que tengan la concha firmemente cerrada.

Cabe mencionar que la carne y productos del mar no se cuecen con limón, ya que este cítrico no mata las bacterias.

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