A partir de este año los dispositivos conocidos como wearables (vestibles), como los relojes inteligentes, tendrán insalada una tarjeta e-SIM y se prevé que en el mediano plazo también serán adoptadas por los fabricantes de smartphones para tener diseños más delgados y resistentes, dejando atrás su uso sólo en industrias como la automotriz.

Carlos Romero, encargado de Desarrollo de Negocios de Marketing e Innovación en América Latina de la empresa Gemalto, explicó que la aparición de la también llamada SIM embebida se debe a la evolución que se requiere para mantener a todo el mundo conectado.

En los últimos años han surgido nuevos dispositivos que necesitan conectarse a la red para mandar o recibir información, pero son demasiado pequeños o deben estar sellados, por lo que es imposible colocarles una tarjeta SIM como la que se usa en un teléfono celular.

“Aparatos de consumo como los relojes inteligentes son pequeños y es casi imposible ponerles una SIM removible, a pesar de que queremos que sean independientes de un celular, por eso usar SIM embebida resuelve problemas de diseño y funcionamiento”, resaltó en entrevista con Excélsior.

Romero detalló que éstas son similares a las tarjetas SIM que conocemos actualmente, siendo la única diferencia que ya viene instalada de fábrica en los dispositivos, por lo que no es removible y se asocia con algún proveedor de servicio gracias a un software.

Al igual que sus antecesoras cuenta con funciones de comunicación y puede encriptar la información tanto la que recibe como la que envía.

Excelsior.