
De seguir como vamos, en tres décadas, comer un cóctel de abulón o camarón, unos aros de calamar, una sardina a la mexicana o una almeja chocolata asada, será además de muy costoso, algo muy complicado, debido a los efectos del cambio climático.
Un estudio publicado en la revista científica PLOS ONE advierte que el calentamiento global, que genera crecida de los mares, aumento en la temperatura del agua, acidificación y brotes de enfermedades, amenaza la disponibilidad de los recursos pesqueros en nuestro país y, en consecuencia, las fuentes de empleo y alimento de alta calidad para millones de mexicanos.
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