La Secretaría de Salud (SESA) del estado de Querétaro se suma, como cada 5 de mayo, a la conmemoración del Día Mundial de la Higiene de Manos, con el propósito de concienciar a la población sobre la importancia de mantener una adecuada y correcta práctica de higiene para prevenir enfermedades e infecciones transmisibles. En 2026, esta conmemoración se centra en el lema: “La acción salva vidas”, destacando el impacto directo de esta sencilla práctica en la salud individual y colectiva.

La higiene de manos es una rutina básica y fundamental en la vida diaria de todas las personas. El lavado frecuente y correcto permite mantener la piel limpia, eliminando virus, bacterias y otras partículas que se adquieren al estar en contacto constante con superficies potencialmente contaminadas.

Desde 2009, la campaña internacional “Limpia tus manos” tiene como objetivo mantener la atención global sobre la relevancia de la higiene de manos y su papel clave en la prevención y el control de infecciones, especialmente en los servicios de salud. Asimismo, busca fomentar la participación de la sociedad en general y del personal sanitario para fortalecer esta práctica esencial.

El eje central de esta campaña es claro: todos los profesionales de la salud deben realizar la higiene de manos en el momento adecuado y de la manera correcta. Esta acción es una de las medidas más eficaces para prevenir infecciones asociadas a la atención sanitaria.

La prevención y el control de infecciones (que incluye la higiene de manos) son pilares fundamentales para garantizar sistemas de salud seguros, eficientes y de calidad. Esta práctica es relevante no solo para el personal sanitario, sino también para pacientes y sus familias en cada interacción dentro de los servicios de salud.

Realizar la higiene de manos en el momento oportuno y en el lugar adecuado contribuye a prevenir infecciones, fortalecer el desempeño de los sistemas sanitarios, mejorar la seguridad del paciente y, sobre todo, salvar vidas. La Secretaría de Salud invita a la población a adoptar y reforzar el hábito del lavado de manos como una acción cotidiana que protege la salud de todas y todos.