
Todos nos damos “un lujo” de vez en cuando, y es válido. Las reglas de la sociedad nos dicen que a cambio de nuestro trabajo obtenemos dinero, que podemos gastar en lo que queramos (y necesitamos, por supuesto).
Esta regla, nos lleva a cometer grandes errores con nuestro capital, si ahorráramos mucho de lo que gastamos y no necesitamos, al final del año podríamos tener dinero para invertir de forma inteligente, comprar algún bien más importante, o simplemente para abonarlo para nuestro retiro. Vaya que lo necesitaremos.
Decidí contar en qué “tonterías” gasté mi dinero la semana pasada. Ahora estoy aterrado.
Los gastos que considero en la lista, sólo incluyen aquellos que pude evitar, no los necesarios como transporte.
Lunes
Como muchos, considero que comenzar una mañana es imposible (sobre todo inicio de semana), sin un café. “Afortunadamente”, camino al trabajo no se me cruzan las marcas de precios altos, pero sí un minisúper que poco a poco acaba con mi quincena.
$15 pesos
Después de la comida de oficina, pensé que merecía unos caramelos y algo más para “pasar el rato”. Seguro la pequeña llanta que apareció en mi estómago no está muy contenta con esta decisión.
Fui a la tienda y compré un agua mineral, cacahuates y unos caramelos.
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