Los médicos que tratan la neumonía del expresidente George H.W. Bush sopesaban el jueves si le retirarían un tubo de respiración, mientras que su esposa, Bárbara, dijo que ella se estaba sintiendo mejor después de ser atendida por bronquitis.

Jim McGrath, vocero de la familia, dijo que los doctores del exmandatario de 92 años evaluaban retirarle el tubo, el cual le fue insertado el miércoles en un procedimiento para despejar su vía respiratoria.

El 41er presidente estadunidense ha estado en la unidad de cuidados intensivos (UCI) del Hospital Metodista de Houston desde el miércoles, dependiendo de un ventilador médico para respirar. Retirar el tubo, procedimiento conocido como extubación, permitiría a Bush respirar por sí mismo. Tenía problemas para respirar cuando fue internado en el hospital el sábado.

Bush «tuvo un buen descanso por la noche» y se mantuvo en condición estable, señaló McGrathd. «Tenemos esperanza de que será dado de alta de la UCI en pocos días».

Bárbara Bush, de 91 años, fue internada el miércoles y diagnosticada con bronquitis después de que se sintió fatigada y tuvo tos durante semanas. El jueves dijo que se sentía «mil por ciento mejor».

Los antibióticos y algo de buen descanso parecen haber restituido la buena salud», agregó McGrath.

Bush agregó que él y su esposa Laura Bush «esperan con gusto representarlos» el viernes en la ceremonia de investidura de Trump en Washington, «mientras ellos continúan recuperándose en Houston».

Aunque estaba hospitalizado, la cuenta de Twitter del mayor de los Bush estuvo activa el jueves y ofreció «felicitaciones cordiales» al ex jugador de los Astros de Houston Jeff Bagwell por su elección al Salón de la Fama del béisbol.

Excelsior.