El Encargado de la Política Laboral del Gobierno Federal en Querétaro, Gerardo Vázquez Mellado Zolezzi, declaró que existen empresas que contratan a sus empleados de manera irregular. Lo hacen con un salario mínimo en nómina, con el cual los registran al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), y el resto lo pagan vía honorarios o incentivos adicionales, como bonos garantizados o compensaciones similares.

 

Esto lo hacen para bajar costos laborales, buscando evadirlos mediante prácticas que apenas llegan al límite de lo permitido por la ley. Hay tanta necesidad de trabajos en México que la gente lo acepta. Casi nadie lo denuncia por miedo a ser despedidos.

 

Es importante aclarar que hay cierto tipo de trabajos que por su naturaleza deben ser así. Por ejemplo las empresas que trabajan por proyectos, como algunas en el ramo de tecnología. Si no existen proyectos no tienen ingresos y no pueden pagar a su gente. Por ello mantienen una base mínima de empleados con sueldos fijos. Cuando hay trabajo, suelen expandir su plantilla contratando programadores adicionales vía honorarios, para no generar un pasivo laboral. Esto se entiende.

 

Lo mismo sucede con la fuerza de ventas de muchas empresas. El ingreso de estas personas depende directamente del volumen de negocio que lograron generar. En ocasiones son comisionistas independientes, pero muchas veces ingresan como empleados y reciben un sueldo mínimo garantizado, más incentivos. Hay algunas ventajas: el ingreso en teoría no está limitado y depende directamente de nuestras habilidades. Pero también puede ser muy malo en época de austeridad.

 

Pero muchas veces no se justifica y se extiende esta práctica hacia los empleados de áreas administrativas y de operación. Esto genera problemas a los empleados como en el caso de maternidad o enfermedad, su incapacidad será pagada con base en el salario registrado ante el IMSS, que será más bajo que el real.

 

Peor aún, en caso de un accidente de trabajo, la pensión también se calcula con ese sueldo base registrado, ya que el patrón paga la prima correspondiente tomando en cuenta ese monto.

 

El salario registrado también se toma como base para las contribuciones al INFONAVIT, afectando así el ahorro en la subcuenta de vivienda, la puntuación y el monto máximo de crédito al que se puede aspirar.

 

El ahorro para el retiro, el monto que se va a la AFORE, también se basa en un salario mucho menor al real. Si de por sí son insuficientes y la gente necesita complementarlas con ahorro voluntario para aspirar a una pensión digna al momento de la jubilación, esto lo hace aun más grave.

He tenido muchas personas que me han escrito pidiendo asesoría sobre esta situación. Por ejemplo, María me pregunta: “Estoy embarazada, mi patrón me tiene registrada ante el IMSS con un sueldo mucho más bajo que el real y la incapacidad no me va a alcanzar. ¿Qué se puede hacer? ¿Me debe dar la diferencia?”.

 

Como siempre sucede en México, no prevemos. Cuando sucede nos damos cuenta de cuánto nos puede perjudicar trabajar de esta manera. La triste realidad es que no se debería aceptar trabajar en estas condiciones, por dignidad. Además hay que denunciarlo, tanto ante el IMSS como ante el INFONAVIT que cuentan con especialistas en el tema y encargados de auditoría a las empresas.

 

También se puede acudir a la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (PROFEDET), quien analiza el caso y toma cartas en el asunto.