
El 24 de marzo de cada año se conmemora el Día Mundial de la Tuberculosis, por lo que la Secretaría de Salud (SESA) del estado de Querétaro se suma a esta fecha para reforzar las acciones encaminadas a prevenir, detectar y tratar de forma oportuna esta enfermedad, con el objetivo de avanzar hacia su eliminación.
Mediante el lema 2026, “¡Sí! ¡Podemos acabar con la tuberculosis!”, representa un llamado a la acción y un mensaje de esperanza que reafirma que, mediante el trabajo coordinado, el diagnóstico temprano y el tratamiento oportuno, es posible cambiar el rumbo de esta epidemia.
Esta fecha recuerda el año 1882, cuando el doctor Robert Koch anunció el descubrimiento de la bacteria causante de la tuberculosis, un hecho que marcó el inicio de avances fundamentales para el diagnóstico y tratamiento de la enfermedad.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada día más de tres mil 300 personas fallecen a causa de la tuberculosis y más de 29 mil enferman por este padecimiento, el cual es prevenible y curable. Desde el año 2000, los esfuerzos globales han logrado salvar aproximadamente 83 millones de vidas, lo que demuestra la importancia de fortalecer las estrategias de control.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa y contagiosa que se transmite a través del aire. Afecta principalmente a los pulmones, aunque puede dañar otros órganos. Entre los síntomas más frecuentes se encuentran la tos persistente con flema (en ocasiones con sangre), dolor en el pecho, debilidad, pérdida de peso, fiebre y sudoración nocturna. Estos signos pueden presentarse de forma leve durante varios meses, lo que retrasa la búsqueda de atención médica.
El diagnóstico temprano es una de las herramientas más eficaces para el control de la tuberculosis, ya que permite iniciar el tratamiento oportuno, cortar la cadena de transmisión y evitar complicaciones graves. Detectar la enfermedad en sus etapas iniciales no solo mejora la calidad de vida de las personas afectadas, sino que también protege a sus familias y comunidades.
Sin tratamiento, una persona con tuberculosis activa puede infectar de 10 a 15 personas al año. Por ello, se exhorta a la población que presente síntomas a acudir de inmediato a su Centro de Salud. Es importante destacar que tanto la consulta como el tratamiento son gratuitos. Asimismo, en los casos confirmados, se realiza el estudio de contactos para identificar y atender de manera oportuna a quienes pudieran estar en riesgo.
Como parte de las acciones preventivas, la vacunación con BCG es fundamental para proteger contra las formas graves de la enfermedad, como la tuberculosis meníngea y miliar. Esta vacuna se aplica a las personas recién nacidas con peso igual o mayor a dos mil gramos, preferentemente antes de su egreso hospitalario o lo más pronto posible después del nacimiento. En caso de no recibirla al nacer, puede aplicarse a niñas y niños menores de 14 años.




