“Simbología del Imaginario-Ser” es la exposición que la noche de este jueves inauguró la secretaria de cultura, Paulina Aguado Romero, en el Museo de Arte de Querétaro (MAQRO), en compañía del artista Rubén Maya; Arturo Mora Campos, director de Difusión y Patrimonio Cultural, Andrea Avendaño, secretaria de Cultura del Municipio de Querétaro, y Roberto González, director del Museo.

Son más de 50 obras del Maestro Rubén Maya las que a partir de hoy permanecerán en las salas 11, 12 y 13 del MAQRO, hasta el 3 de febrero del 2019.

Al hacer uso de la palabra, Paulina Aguado refirió que desde hace 20 años tiene la fortuna de conocer el trabajo del maestro Rubén Maya, a quien consideró uno de los artistas más sobresalientes que se tienen en el estado, con la posición más interesante en cuanto a premios, distinciones y medallas “es un privilegio tenerlo en este edificio, por ello te agradezco y felicito por compartirnos tu sabiduría y dedicar tu vida al arte, haciendo que tu trabajo sea distinguido a través de tus propuestas como artista”.

La serie: “Simbología del Imaginario-Ser” de obra reciente, es una reflexión en dibujo a tinta y aguadas con acuarela y acrílico, de un poco más de 50 piezas de distintas dimensiones, donde se juega con la acción de intervención museográfica para que el sentido discursivo mantenga su coherencia temática apoyándose con el recurso gráfico y pictórico de intervención espacial.

En su oportunidad, Rubén Maya agradeció el apoyo de la Secretaría de Cultura para que la exposición pudiera llevarse a cabo en el Museo de Arte de Querétaro y se refirió a su exposición: “Quise regresar al origen, yo soy grabador y dibujante de origen, ya después la multidisciplina me ha abordado pero es puro dibujo en plumilla y papel y considero que la parte conceptual estuvo muy bien abordada”.

Desde el sentido conceptual la serie busca una relación de los enlaces simbólicos que contiene la mutación de seres con acciones primitivas o animalescas con la tranquilidad de la contemplación socio-interna del ser  humano, es decir, la obra aspira a ser una mediadora entre el mundo del tiempo no lineal y la cotidianidad desde la reunión de los contrarios como función simbólica en lo metafísico de lo imposible y lo ausente de la imagen.

La acción directa del dibujo y la mancha pictórica tratada ya sea desde la impresión de sus sombras acompañadas de expresión directa y sus sensaciones o emociones vertidas en la construcción de cada personaje, pretende también, generar un enlace de conocimiento desde lo grafico-dibujístico de cada acción inconsciente de la mano con la otredad interna del espectador y con ello activar una reflexión estético-artística en donde los símbolos antiguos puedan ser enlaces de emociones ancestrales.

 

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