El cantante Lupillo Rivera puso a vender mandarinas a sus hijos durante sus vacaciones escolares y no por necesidad, sino como una lección para que “aprendan a trabajar y ganarse la vida”.

En Semana Santa, Lupillo transmitió en Facebook el momento en que llevó a sus herederos a una gasolinera para que ganaran su propio dinero y explicó que su padre, Pedro Rivera, le enseñó a trabajar vendiendo “de todo” en la calle, por lo que aplicó su ejemplo con sus descendientes.

Trabajé de muchas cosas, fueron las mejores enseñanzas de la vida que pude haber tenido, gracias a mi padre, pues hoy se me ocurrió una idea: mis hijos están de vacaciones y quise enseñarles algo de la vida, quise enseñarles algo de lo que viví, que sepan lo que es ganarse la vida, ganarse su propio dinero, buscarle por su propia cuenta”, explicó.

Explicó que se le ocurrió vender algunas mandarinas de unos árboles que tiene en su casa y ponerlas en unas bolsas para llevarse a sus hijos a una gasolinera y puso, reiteró sin permiso, a vender a sus hijos “y no es por necesidad, pero es para que aprendan a trabajar y ganarse la vida”.

Fuente: Excelsior

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