La sombra del amaño siempre ha envuelto al título de campeón del mundo conquistado por Argentina en 1978. El partido más sospechoso siempre fue el último de la segunda fase que, en el grupo B, enfrentó a Argentina y Perú. Los locales ganaron 6-0 a Perú y se metieron en la final del Mundial que terminarían ganado a Holanda.

José Velasquez, ex jugador peruano y miembro de aquella selección (jugó 51 minutos aquel día) ha señalado a varios de sus compañeros al confirmar el amaño: “Es una realidad que los dirigentes se vendieron y muchos han investigado, hay hasta libros escritos. Que no tenga pruebas, no quiere decir que no haya pasado”, asegura.

El exfutbolista fue más allá al afirmar: “Seis jugadores también se vendieron. Solo puedo nombrar a cuatro porque hay otros dos que son famosos y les puedo dañar sus carreras. Los que se vendieron fueron Rodulfo Manzo, Raúl Gorriti, Juan José Muñante y Ramón Quiroga”.

La historia está más que contada. Según cuenta David Yallop en su libro ¿Cómo robaron la Copa?, Videla ordenó al capitán Carlos Lacoste,

organizador del Mundial, amañar el resultado con Perú. Para ello, Lacoste se puso en contacto con tres antiguos oficiales que viajaban con la selección de Perú y les ofreció un millonario soborno: 50 millones de dólares y 35 mil toneladas de grano.

Argentina goleó a Perú sin ninguna oposición en un partido que ya estaba decidido de antemano. Además, dio la casualidad que el portero de Perú era ‘Chupete’ Quiroga, un argentino nacionalizado peruano, lo que aumentó las sospechas de amaño.

Tras el Mundial, el Secretario de Hacienda de la dictadura, Juan Alemann,confirmó las ‘donaciones’ argentinas realizadas al pueblo peruano. “Ese tipo de donaciones no son espontáneas. Se realizan sólo en caso de terremoto, de alguna catástrofe”, aseguró. Con otras palabras, esa ‘donación’ evitó la catástrofe de ver cómo Argentina quedaba eliminada de su Mundial.

Fuente: Marca

Compartir